Dejar el pañal desde Montessori

Todos los padres en la crianza de sus hijos deben pasar por la etapa de acompañar su proceso para controlar el esfínter, este momento suele ser social-mente conocido como una “etapa muy estresante”, muchas veces el cansancio se debe a pensamientos que no tienen nada de relación con esta preparación, por ejemplo, presionar para que se deje el pañal en una determinada edad y así conseguir su no uso a partir del ingreso al Jardín (3 años), razón por la cual existe la aceptación o no de algunas instituciones, peor aún por la competencia o la inseguridad de saber que otro ya lo ha logrado en menos tiempo, también suele creerse que la estación de verano es el mejor tiempo para intentar sacar el pañal lo que provoca la prisa y la constante imposición porque desde esta perspectiva: “no puede terminar el verano y el niño seguir usando pañales”. Es importante comprender que el logro de esta etapa está basado no solo en una cuestión física sino también emocional.

Haciendo lo equivocado se estresan tanto los padres como los niños, emoción que se podría aliviar simplemente entendiendo este proceso natural que sucede en la vida de todo ser humano, claro está a menos que exista algún problema neurológico. El concepto de Maria Montessori de SEGUIR AL NIÑO se basa en una observación rigurosa que respete cada necesidad y ritmo biológico sin imponer la propia voluntad: “ahora vas a dejar el pañal”, sin premiar: “si me avisas antes de hacerte te doy un caramelo”, sin castigar: “no podemos ir a la plaza porque te haces encima”, sin etiquetar: “llegó el que se hace pis”, sin comparar: “tu prima no se hace encima y vos sí”, sin sobre-estimular: “el único que no se hace encima”, sin juzgar: “te hiciste encima, ¿no te parece que ya estas grande?” y sin avergonzar frente a otros: “mi hijo/a todavía se hace encima”.  

La naturaleza no se equivoca, los niños pueden interpretar de manera independiente esta etapa. Al adulto le es difícil liberarse de su rol de mando porque así fueron criadas la mayoría de las personas cuando de relacionarse con niños se trata, sus decisiones suelen ser consecuentes a futuro ya que el niño va a demostrar en sus conductas esta falta de empatía hacia su persona, es importante reconocer el error de poner en primer lugar los propios tiempos pero no generarse un sentimiento de culpa, se entiende que todo padre hace lo que cree mejor para su hijo.

Se considera que a partir de un desarrollo físico y neurológico, cuando el cerebro se conecta con los miembros inferiores y los puede manejar, el niño ya tiene la posibilidad de controlar sus esfínteres, por ejemplo, puede demostrar que controla esta función cuando puede saltar con sus dos piernas a la vez. Desde ese momento se debe empezar a generar un ambiente adecuado que lo guíe hacia esta maduración psicológica y emocional logrando reconocerse como capaz de darse cuenta que tiene sensación de ir al baño e independientemente lo haga. No es lo mismo forzar que comenzar una preparación respetuosa y sin invasión, tampoco es adecuado no hacer absolutamente nada al punto de que el niño termine creyendo que hacerse es algo normal y que no pasa nada. Esto no es algo que se enseñe directamente sino que requiere presencia, acompañamiento y preparación de lo necesario para que exista libertad y no necesite depender. 

¿Cómo ayudarlo?

La preparación del ambiente adecuado siempre se hará en el espacio correspondiente al baño y no solo requiere objetos del tamaño del niño sino también la ayuda del adulto mostrando y guiando para que sepa cómo hacerlo. 

- Mientras lleve pañales (descartables, de tela o ambos), de preferencia elijo los de tela, actualmente en el mercado existen unos muy preparados y de diseños preciosos, además sería una opción más económica y más ecológica, estos permiten que el niño sienta más fácilmente la humedad (conocimiento de la diferencia entre mojado y seco) y lo prepara para ser cada vez más consciente de que está sucio, son de uso simple para que ellos mismos se los puedan sacar y poner.

- Ropa cómoda que sea fácil de sacar y ropa limpia cerca en caso de que deba cambiarse.

- Tener en el baño un inodoro de su tamaño (pelela) para no tenerlo que subir y bajar, no son recomendables para la independencia las tapas que se adaptan al inodoro grande. 

- Asearse independientemente después de ir al baño, limpieza de partes íntimas, lavado de manos.

Cuando el niño pueda ser consciente que esta mojado y los adultos lo ayuden a determinar la diferencia con estar seco… cuando observemos que el niño empieza a dar indicadores de este descubrimiento…

1. Proponer sacarse el pañal estando de pie, luego a sentarse en el inodoro y por último a ponerse un pañal limpio otra vez de pie. El cambiado de pie puede comenzar desde antes de su control de esfínteres pero si no lo has utilizado es momento de ponerlo en práctica una vez que el niño logre mantenerse perfectamente en esta posición. 

2. Cuando se decida sacar el pañal en determinado momento del día es recomendable no volver a utilizarlo nunca más, ser firme en este aspecto ya que si volvemos para atrás el niño también lo hará.  Se le puede preguntar respetuosamente si quiere pasar al baño (sin fatigarlo) para que sea consciente de sus ganas de ir y del lugar donde se debe dirigir para hacerlo.

3. Ser paciente, confiar en el niño y dejarlo ser.

Si te gusto este articulo, podes compartirlo!

Cargando...
De 0 a 3
September 22nd 2020
Última actualización

No olvides de ver los últimos blogs!

Embarazo aplicando Montessori

La llegada de un bebé genera diferentes emociones que se deben reconocer y tratar para iniciar con un vínculo prenatal bien fortalecido y amoroso.

9/22/2020

El colecho y el sueño del bebé

La importancia de comprender y respetar los tiempos de sueños del bebé y generar un ambiente placentero para su descanso.

9/22/2020

Movimiento libre

Solo observar, el bebé es el único que sabe cuando esta preparado su cuerpo para un determinado movimiento. Necesita tiempo, espacio y presencia.

9/22/2020
Crianza Montessori

Esta web se propone dar a conocer otra forma de relacionarse con los niños, de una forma mucho más comprensible, respetuosa y afectuosa, siguiendo y cuidando las observaciones científicas en las que Maria Montessori ha trabajado a lo largo de su vida y colaborando en su deseo de que este legado sea transmitido a cada rincón del mundo.

¿Te interesa el mundo Montessori?

Te invito a suscribirte para recibir un aviso de las nuevas publicaciones del blog

0 / 50
0 / 50
0 / 50